Mientras gran parte del país enfrentó un apagón general durante los últimos días, los polos turísticos de Punta Cana, Bávaro, Macao, Uvero Alto, Miches y Bayahibe mantuvieron electricidad 24/7 gracias al modelo de CEPM. No es casualidad. Es el resultado de inversión sostenida, planificación técnica y gestión eficiente.
El sector privado es quien genera la electricidad en República Dominicana; allí no radica la falla estructural. El verdadero problema está en la distribución y el cobro, bajo responsabilidad estatal, donde las EDES han sido históricamente espacios vulnerables a la ineficiencia y la politización, afectando tanto al ciudadano como al sector productivo.
Sí, CEPM factura un kilovatio más alto. Pero el costo integral es menor cuando no se requieren plantas, inversores ni gastos paralelos para garantizar estabilidad. Durante más de 30 años y con US$1,500 millones invertidos, ha construido una infraestructura moderna que sostiene el principal destino turístico del Caribe.
En FITUR, su CEO Rolando González Bunster, nos reafirmó la meta de descarbonizar 300 MW mediante energía solar, eólica e hidrógeno verde bajo el proyecto CEPM Zero, con una inversión estimada de US$1 billón.
La lección es clara: donde hay gestión privada, hay resultados. Si el país aspira a estabilidad energética real y competitividad global, la discusión de fondo debe ser seria y valiente: avanzar hacia la privatización total del sector eléctrico como única vía para garantizar eficiencia, inversión sostenida y un servicio digno para todos los dominicanos.
Marcelo Ballester. Director-Editor Online Plus






