En el aniversario 43 del paso del huracán David por tierra dominicana, se lo recuerda como uno de los ciclones que mas daño ha ocasionado al país destruyendo viviendas, sistemas productivos, carreteras y puentes.
Según pasan los años todavía los más adultos recuerdan la furia de sus vientos y la intensidad de las lluvias.
El 31 de agosto del año 1979, fue un día de desolación para muchos dominicanos, un día que marcó el calendario con luto y destrucción. El culpable fue David, el único ciclón de categoría 5 en tocar tierra en Republica Dominicana, siendo un fenómeno extremadamente mortal, con vientos máximos de hasta 278 kph.
Recordemos su origen, desarrollo y su paso por nuestro país
HURACAN DAVID – 25 de agosto al 7 de septiembre de 1979
El Huracán David afectó severamente a la República Dominicana, en la tarde del 31 de agosto de 1979, dejando centenares de muertos y grandes pérdidas a la economía del país. El Gobierno de turno, declaró la República Dominicana como zona de desastre. La ayuda no demoró en llegar, los organismos internacionales cooperaron con la recuperación de la isla.

David debe ser recordado como un “Huracán Tipo Cabo Verde”. Salió de la costa occidental de África en la última semana de agosto de 1979 y se movió generalmente siguiendo la periferia sur de la cuña del Sistema de Alta Presión de las Azores.
La trayectoria de David básicamente se asemeja a una línea descrita debajo de la cuña sub-tropical del Anticiclón Semipermanente de las Azores que se extendía hacia el oeste hasta la vecindades de la costa este de los Estados Unidos.

David previamente atravesó el Atlántico y el Caribe Oriental. Se movió justo al sur de la parte más oriental de la República Dominicana, abruptamente giró hacia el nor/noroeste el 31 de agosto de 1979, seguido por otro giro hacia el oeste.
Luego retomó un giro mayormente hacia el noroeste. Esta oscilación en su curso dio como resultado el impacto cuando cerca de la ciudad de Santo Domingo.
Con este auspicioso inicio, las condiciones atmosféricas permanecieron favorables para la intensificación de David, el cual alcanzó la intensidad de huracán el día 27 de agosto.

El aumento en intensidad de huracán se basó únicamente en datos satelitales. Un avión de reconocimiento empezó a investigar el ciclón tropical el mismo 27 de agosto. Se produjo una caída profunda en la presión atmosférica a una razón de 1.5 mb/hr en 36 horas, iniciándose cuando David se convirtió en huracán.
Su paso por las Antillas
El día 29 de agosto, David se movió directamente sobre la isla Dominica, en las Antillas Menores, con vientos máximos estimados de 230 kph. Esta estimación estuvo basada en datos del avión de reconocimiento y pudo calificarse a David como el huracán más intenso que afectó a dicha isla durante el siglo 20.
Impacto a República Dominicana
David mantuvo sus vientos de 278 kph, haciendo impacto en la tarde del 31 de agosto, justo al oeste de Santo Domingo por Punta Palenque, San Cristóbal.
Hay que recordar que en el año 1930 había sido la última vez que un ciclón tropical de tal intensidad, había afectado directamente al país. A propósito, el pasado 29 de agosto se cumplieron 92 años del otro ciclón que arrasó con Republica Dominicana, el San Zenón. Prometemos una investigación sobre éste también.

Siguiendo con David, los principales daños los causaron las inundaciones, que fue el principal motivo del gran número de muertes, que súmó más de 2,000. También los efectos de David dejó a comunidades aisladas y poblados barridos arrojando un saldo desolador de 600 mil personas sin hogar.
El puerto de Haina, en Santo Domingo permaneció cerrado por varios días. El nivel del mar en la Terminal del Río Haina hizo colapsar una grúa de contenedores de mercancías. La mayoría de las carreteras fueron afectadas, en especial en las provincias de Jarabacoa, La Vega, San Cristóbal y Peravia.
En el poblado conocido como Padre Las Casas, en la provincia de Azua, el paso de David dejó un saldo de cientos de personas muertas, cuando una iglesia y una escuela, que eran usados como refugio, colapsaron por el desbordamiento de un río.
Los daños a la agricultura fueron severos y extensos. Casi el 70% de las siembras fueron destruidas. El presidente Antonio Guzmán Fernandez estimó las pérdidas cuantiosas tanto en el sector agrícola e industrial y otros daños a la propiedad en 1,000 millones de dólares.
Cómo actuó el servicio Meteorológico Dominicano hoy ONAMET
A partir de la 1:00 de la madrugada día 29 de agosto inició la numeración de boletines, manteniendo aún la Advertencia de Huracán, que indicaba a la ciudadanía “estar alerta a los próximos boletines ante la posibilidad de cambiar de Advertencia a Vigilancia y posteriormente, a Aviso de Huracán para la República Dominicana.
En efecto, nueve horas después se estableció Vigilancia de Huracán, para el Litoral Sur de la República Dominicana, incluyendo las Islas Saona, Catalina y Beata, indicándose “el intenso Huracán David que se tornó extremadamente peligroso y continuó moviéndose hacia el oeste sobre el océano Atlántico”. Se mantuvieron las recomendaciones de protección a la ciudadanía.
El ojo de David tocó tierra próximo a las 4:30 p.m. entre Punta Palenque y Najayo, San Cristóbal, a unos 15 kilómetros al este de Punta Salinas, Provincia de Peravia, con un diámetro aproximado de 30 kilómetros. Después de permanecer unas ocho horas trasladándose sobre el territorio nacional, tocó nuevamente el mar, saliendo al sur de Montecristi, por el océano Atlántico.
El trabajo realizado en la República Dominicana evidencia la responsabilidad y el acierto con que los meteorólogos dominicanos trataron al Huracán David, desde su origen hasta tocar el territorio nacional, incluyendo sus consecuencias como se puede apreciar en lo referente a la zona de penetración, intensidad de vientos, magnitud de las precipitaciones, inundaciones, deslizamientos de tierra, etc.
Tras David, llegó Federico.
Las consecuencias
Segun un informe de Cepal, las consecuencias fueron realmente devastadoras ya que el fenómeno no solo afectó a una fracción elevada de la superficie, sino que dañó severamente la infraestructura social, física y de servicios, causando serios perjuicios al aparato productivo y al inventario del país.
Al paso de David, el país transitaba por un momento en que la economía presentaba ciertos desequilibrios en las finanzas públicas, situación que también repercutió en los altos índices de desempleo que aquejaban desde hacía algunos años.
A principios de 1979 la inversión y la construcción pública comenzaban a contraerse, a pesar que los sectores, agropecuarios, industrial y turismo mostraban una relativa recuperación.
Al momento de presentarse el fenómeno, República Dominicana se encontraba en un plan trienal de desarrollo con el cual se pretendía reactivar la economía nacional, pero debieron cambiar los planes y afrontar la nueva situación. Ayudas internacionales como el PNUD y de Naciones Unidas, entre otros organismos fueron fundamentales en la recuperación de la isla.
En los meses anteriores al desastre, la economia dominicana presentaba síntomas contradictorios. Por una parte los sectores productivos daban señales de reactivación, pero otros sectores mantenían el desequilibrio del anterior bienio. Tras el paso de David dio como resultado un retroceso, que agravaron aún más los elementos señalados.
La evaluación realizada por la Oficina Nacional de Planficación y por el grupo de representantes de la Cepal, permitieron cuantificar las perdidas humanas y materiales, sin embargo no se pudo cuantificar los daños ecológicos derivados de la pérdida de árboles y vegetación, con sus correspondientes repercusiones en la calidad de vida de los damnificados.
Según estimaciones del estudio de Cepal, el número total de afectados fue de 1.2 millones de personas, un 23 % de la publación total del país en ese entonces.
Escasés de gasolina, carreteras dañadas, restricciones a las raciones de comidas, enfermedades como gastroenteritis, sarampión y afecciones respiratorias, son solo algunos de los efectos posteriores.
Las pérdidas económicas, para ponerlo en contexto fueron similares al 16 % del PIB anual, o el 80% de la inversión total de un año normal, o a más de 120% de las inversiones del año 1978 o a más de 140% de los ingresos corrientes del Goberno Central. El sector agropecuario fue el mas afectado, con pérdidas que ascendieron a US$345 millones, que representaron un 40% del total de las pérdidas materiales estimadas, siendo las zonas rurales las más afectadas.
La industria fue otro de los renglones mas afectados, que ascendieron a casi US$160 millones, un 20% del total registrado en el país. Equipos, maquinarias y edificios, destrucción de inventario de materias primas e insumos, que dio como consecuencia, la paralización de las actividades industriales. El sector electricidad fue otro de los que sufrieron el paso de David, con pérdidas de US$50 millones, repercutiendo por ende en el aparato productivo.
El resto del sector servicios, tuvieron pérdidas por valor RD$100 millones y en el caso de las viviendas, el monto fue menos significativa, aunque de enorme repercusión, como ocurre en similares acontecimientos, en especial a los estratos de la población de menores ingresos, que residen en viviendas precarias y cuyo costo de reposición es dificil cuantificar. Finalmente la pérdida de otro tipo de edificaciones fue de US$50 millones.
Si se examinan los daños materiales según las pérdidas de capital, se observa que dicho capital fijo, se redujo en casi US$400 millones y las pérdidas en paralización de producción ascienden a US$250 millones.
La educación tuvo una desaceleración por pérdidas de infraestructuras y las que habían sobrevivido, sirvieron por varios meses de refugio a familias que habían perdido sus hogares, lo que dio como consecuencia que no se pudieran reparar, para normalizar el ciclo escolar que debía inicarse a pricipios de septiembre.
La interrupción de los servicios de agua potable también repercutió en los centros asistenciales médicos y se llevaron a cabo campañas para controlar a la malaria y dengue, tan usuales en estas situaciones, con campañas de vacunaciones.
En el renglón vial las carreteras Duarte, Mella, Las Américas y Sánchez (Ocoa- Azua), así como 18 secundarias, sufrieron derrumbes, deslizamientos y erosión. Cerca de 2100 km de caminos vecinales también sufrieron erosión. 50 puentes destruidos por las corrientes, así como alcantarillas. El costo de reparación ascendió a US$44 millones. La reparación de pavimentos y estructuras viales ascendió a mas de US$5 millones.
Los sistemas de telecomunicaciones, permanecieron 3 meses para su total reparación y un costo de US$5 millones.
Los puertos de Boca Chica, Santo Domingo, Haina y Puerto Viejo fueron también afectados en menor medida así como el aeropuerto internacional Las Américas. El costo de reparaciones de éstos fue de US$2 millones.
Parque automotriz, embarcaciones y aeronaves afectadas ascendió a U$S6 millones, haciendo un total entre comunicaciones y transporte, de US$62 millones.
Las hidroeléctricas y termoeléctricas, asi como la única refinería de petróleo, también sufrieron daños, afectando la capacidad de generación de energía que se redujo en un 42% y un costo de reparación de US$16.2 millones, ocasionando una demora de dos meses para volver a funcionar. La planta de Jimenoa, demoraría 2 años y medio en entrar nuevamente en operación.
1200 km de redes de electricidad dañadas y de 2 a 4 meses para completar su reparación con una inversión de US$18.3 millones.
Se debió importar gasolina y gas-oil por una filtración en la primera operación de descarga de un carguero en la refinería de petróleo, pero por el escaso volumen que llegaban a las estaciones de servicio, se atravesó por una situación de encasez y los cortes de rutas impedían también que llegara combustible al interior del país.
La escasés también se presentó en el suministro del agua, que se efectuaba con electricidad para el bombeo. Se demoraron 6 meses en reintegrar este servicio de suministro de agua, por lo que debieron implementar el suministro a través de camiones cisterna.
Para concluir, se demoraron entre 2 y 6 meses para los servicios y en el caso de las reconstrucciones de las comunicaciones, redes eléctricas, de viviendas, caminos y carreteras fue de 2 a 3 años.
Esto es un resumen aproximado de las pérdidas sufridas por el paso del huracán David y por la tormenta topical que le prosiguió, Federico. Si te interesa conocer todos los detalles de este amplio estudio, puedes hacerlo en este enlace
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