Sevilla.- El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y su brazo para el sector privado, BID Invest, anunciaron una ampliación significativa de sus instrumentos financieros para ayudar a países y empresas de América Latina y el Caribe a enfrentar los crecientes riesgos asociados a desastres naturales, fortalecer la resiliencia y acelerar la recuperación en momentos críticos.
Esta iniciativa forma parte del programa regional “Preparados y Resilientes en las Américas”, lanzado en marzo de este año, y responde a la creciente demanda por soluciones que ofrezcan mayor protección y liquidez frente a eventos extremos.
Protección ampliada para países
El BID incrementará en US$2,000 millones su cobertura para riesgos de desastres mediante dos mecanismos clave:
Línea de Crédito Contingente para Desastres Naturales, que añade US$1,000 millones a su capacidad, alcanzando un total de US$5,000 millones para 2026. Esta línea proporciona desembolsos rápidos para restaurar servicios básicos, ofrecer ayuda humanitaria y ejecutar medidas de emergencia.
Cláusulas de Deuda para la Resiliencia Climática, que permiten a los países pausar pagos de deuda tras un desastre calificado. Para 2026, la cobertura alcanzará US$4,200 millones, incluyendo US$1,000 millones en nueva protección, generando mayor espacio fiscal en contextos críticos.
Transferencia regional de riesgos de desastres
El BID lidera un programa pionero que ayudará a los países —especialmente economías pequeñas y vulnerables— a transferir sus riesgos a los mercados internacionales de seguros y capital. Iniciará en Belice, Honduras y Panamá, con miras a expandirse a otros países. España y Francia han mostrado interés en apoyar esta iniciativa innovadora.
Resiliencia para el sector privado
BID Invest lanza el Programa de Resiliencia Empresarial, el primero entre bancos multilaterales de desarrollo que ofrece cláusulas de deuda de nueva generación. Estas permiten aplazar pagos y extender plazos hasta por dos años, protegiendo inversiones en sectores clave como energía, agroindustria, infraestructura y turismo, ante choques externos de diversa índole.

“El objetivo es claro: asegurar que el financiamiento esté disponible cuando más se necesita”, afirmó Ilan Goldfajn, presidente del BID. “Estamos fortaleciendo la resiliencia de nuestros países y del sector privado con soluciones innovadoras y escalables”.
Estas herramientas marcan un nuevo estándar en financiamiento para el desarrollo, reforzando el compromiso del BID y BID Invest con una región más resiliente, inclusiva y preparada para los desafíos del cambio climático.
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