Punta Cana, R. Dominicana.- Cuando contemplamos la actual situación de Iberoamérica y sus posibilidades de futuro, hay dos ideas-fuerza que prevalecen sobre las demás: en primer lugar, la región tiene capacidad suficiente para salir de la actual situación de crisis e incorporarse a la revolución tecnológica; y, en segundo término, esa recuperación será sostenible social y medioambientalmente o no se producirá.

El golpe económico en 2020 fue demoledor (caída del -7,7% del PIB) y el golpe social (diez años de retroceso en reducción de la pobreza) y sanitario (más de 1 millón de muertos), desolador. Sin embargo, estoy convencida de que América Latina tiene un gran potencial de recuperación y de que el reto es una recuperación sostenible que no deje a nadie atrás.

Y estas afirmaciones no son producto de un mero voluntarismo. En esta coyuntura de sobreabundancia de noticias negativas en los terrenos económico, social y político, algunos países han demostrado que se pueden poner en marcha políticas de estado eficientes y exitosas en alianza con el sector privado que ayudan a la recuperación económica y social y que ponen los cimientos de la modernización de la matriz productiva.

Uno de esos ejemplos es el dominicano, que junto a Cancún en México y Jamaica es uno de los tres destinos que encabezan la recuperación turística en el Caribe. El propio secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili, ha destacado el buen abordaje que la República Dominicana ha dado como país a la pandemia de la COVID-19, fruto de los esfuerzos del Gobierno y del trabajo aunado con el sector privado, un hecho que ha convertido al país en un referente en materia de turismo.

La pandemia hundió al sector económico estrella, el turismo, el cual aporta entre el 15 y el 20% del PIB dominicano. El país pasó de crecer en torno al 5% en 2019 a caer al -6,6% en 2020 influido por la fuerte caída del sector, que da empleo a más del 17% de la población activa. Dada la magnitud de este golpe económico y social, el gobierno dominicano, encabezado por Luis Abinader, se abocó a proteger al sector para convertirlo en plataforma para la recuperación postpandemia. Una estrategia que ha estado basada en dos pilares. Al exterior, un fuerte liderazgo internacional, y hacia el interior, forjando sólidas alianzas público-privadas para enfrentar la crisis y para empezar a construir una economía sostenible social y medioambientalmente.

Un fuerte liderazgo y presencia mundial

En la República Dominicana saben que el sector turístico es la columna vertebral de su economía, pues da empleo a 500 mil personas. Por eso apostó por transformarse en uno de los líderes internacionales en la búsqueda de soluciones al ser evidente que de una crisis global no se sale individualmente. Y, también, que de una crisis como esta hay que salir diseñando los pilares del modelo de desarrollo del futuro.

De hecho, el país caribeño (Punta Cana) albergó la cumbre mundial -una reunión de 15 ministros de Turismo y cuatro viceministros de las Américas- que delinearon los acuerdos y mecanismos de colaboración para el relan­zamiento del turismo en la región. En esta cita se pusieron las bases del que será el sector turístico del futuro. Unos acuerdos que pasan por adoptar proto­colos internacionales de seguridad sanitaria, apostar por la innovación y la transformación digi­tal, desarrollar un turismo sostenible y reforzar los mecanismos de apoyo ha­cia los trabajadores y las empresas.

Alianzas público-privadas para responder a la crisis

El liderazgo mundial dominicano fue de la mano de una política pública dirigida a proteger al sector de forma global: a los intereses empresariales y también a los de los trabajadores. El gobierno no solo extendió la ayuda a trabajadores suspendidos de hoteles, bares, restaurantes, aeropuertos y líneas aéreas, sino que además impulsó una campaña de vacunación para la totalidad de quienes están vinculados al sector turístico dominicano. Asimismo, se puso en marcha un seguro médico gratuito para los turistas internacionales, con cobertura en caso de contagio.

Las alianzas público-privadas fueron, asimismo, el sostén de toda esta estrategia. Desde la Administración se creó un Gabinete de Turismo, un órgano encargado de pilotar la recuperación y canalizar los recursos. No solo articuló una batería de medidas sobre protocolos de seguridad e higiene sino que, en colaboración con el sector privado, puso en marcha un Plan de Recuperación del Turismo Responsable. Como explicó el ministro de Turismo, David Collado, en el IV Congreso CEAPI celebrado el pasado 17 y 18 de mayo en Madrid, el éxito de República Dominicana se basa en haber entendido inmediatamente que esta crisis demandaba una mejor coordinación de las administraciones públicas y de éstas con el sector turístico privado.

Así pues, una de las claves del éxito de este territorio ha sido el haber apostado por afrontar la crisis con una doble visión: social para la protección de los trabajadores y empresarial reforzando las alianzas público-privadas para modernizar la matriz productiva y apostar por la sostenibilidad medioambiental y social. Como señaló Paola Rainieri de Díaz, vicepresidenta Senior y socia del Grupo Puntacana (República Dominicana) en la gran cita iberoamericana en la capital española, estas alianzas público-privadas no solo apuestan por el crecimiento sino también por el desarrollo económico-social y por la sostenibilidad. Son alianzas público-privadas forjadas por y para la biodiversidad: La interacción entre sostenibilidad y la sustentabilidad es clave. Dar trabajo digno a nuestros colaboradores y que tengan mejor calidad de vida (educación para los hijos y sanidad) asegura la paz social. Es un equilibrio entre economía y ecología porque también debemos apostar por la sostenibilidad medioambiental porque vivimos del entorno y debemos ayudar a preservarlo y a que sea sostenible.

El resultado de todas estas políticas públicas y una correcta colaboración público-privada ha sido el pronto inicio de la recuperación económica para la isla. Esa gestión coordinada de la crisis, trabajando mano a mano con el sector privado, ha dado sus frutos con el aumento del número de turistas (el pasado mes de abril fue el mejor desde antes de la pandemia, con la llegada de 300.000 turistas). Asimismo, se espera que la economía crezca por encima del nivel regional -un 5,5% este año- y que la inflación esté controlada.

En definitiva, la República Dominicana no solamente se va a recuperar gracias al turismo, sino que aspira a salir más fuerte apoyada en una seguridad jurídica que favorece las inversiones del sector privado y en un mejor clima social resultado de las alianzas público-privadas dirigidas hacia la sostenibilidad social y medio ambiental.

Punta Cana Bavaro Online

Comunicador, periodista y escritor. Formo parte del ámbito turístico desde los años 90, viendo crecer al destino Punta Cana-Bávaro de forma ininterrumpida. Esto me permitió involucrarme en el sector turismo y empresarial como ningún otro periodista. Desde el lanzamiento de Punta Cana Bavaro Online en 2004 hasta la fecha informando de todo el acontecer del destino y el país con una mirada objetiva e independiente.

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