Mallorca, España.- En los últimos meses, puede parecer que la sostenibilidad haya quedado en un segundo plano en la escala de prioridades de las empresas, sepultada por los efectos económicos y la salud pública derivados de la pandemia. Sin embargo, conforme la sociedad avanza hacia la ‘nueva normalidad’ y se reabren mercados especialmente afectados por coronavirus, como el del turismo, la apuesta por las iniciativas verdes es firme.

No hay discusión. Las energías renovables, la eliminación de plásticos de un solo uso o la economía circular se han convertido en una necesidad no solo para acercarnos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados por la ONU de cara a 2030, sino también para crear ecosistemas empresariales más limpios y resilientes, capaces de garantizar la rentabilidad. Una idea sobre la que pivota el ambicioso movimiento ‘Wave of Change’ de Iberostar, tal y como explican Sabina Fluxá, Vicepresidenta y CEO, y Gloria Fluxà, Vicepresidenta y CSO (Chief Sustainability Officer), de Grupo Iberostar.


¿En qué medida la circularidad puede convertirse en una oportunidad laboral y económica para la economía en general, y para un sector como el turístico en particular?

R: La sostenibilidad bien entendida no está en absoluto reñida con un modelo de turismo rentable. Al revés, contribuye a potenciar la calidad de los destinos turísticos a largo plazo y a colaborar en el desarrollo de las comunidades locales que viven en ellos. Esto es lo que estamos impulsando desde Grupo Iberostar a través de nuestro movimiento pionero Wave of Change.

La clave es trasladar esta forma de entender el turismo a la experiencia del cliente, empezando por la experiencia de los empleados. No debemos pensar en la sostenibilidad como un tema que requiera más recursos económicos. Se trata más bien de una cuestión de actitud, de conocimiento y ciencia, y de tener la voluntad de transformar procesos. Todo ello logra un impacto relevante si se hace correctamente.

En Iberostar tenemos una agenda propia 2030 basada en políticas de circularidad. De hecho, hemos creado recientemente un departamento llamado 3R (Reduce-Reuse-Recycle), que está compuesto por 250 personas en todos los hoteles para ser totalmente libres de residuos en los hoteles en 2025.

¿En qué medida la circularidad puede convertirse en una oportunidad laboral y económica para la economía en general, y para un sector como el turístico en particular?

R: La sostenibilidad bien entendida no está en absoluto reñida con un modelo de turismo rentable. Al revés, contribuye a potenciar la calidad de los destinos turísticos a largo plazo y a colaborar en el desarrollo de las comunidades locales que viven en ellos. Esto es lo que estamos impulsando desde Grupo Iberostar a través de nuestro movimiento pionero Wave of Change.

La clave es trasladar esta forma de entender el turismo a la experiencia del cliente, empezando por la experiencia de los empleados. No debemos pensar en la sostenibilidad como un tema que requiera más recursos económicos. Se trata más bien de una cuestión de actitud, de conocimiento y ciencia, y de tener la voluntad de transformar procesos. Todo ello logra un impacto relevante si se hace correctamente.

En Iberostar tenemos una agenda propia 2030 basada en políticas de circularidad. De hecho, hemos creado recientemente un departamento llamado 3R (Reduce-Reuse-Recycle), que está compuesto por 250 personas en todos los hoteles para ser totalmente libres de residuos en los hoteles en 2025.

¿Cuál es vuestra visión del turismo responsable y sostenible?

R: La sostenibilidad, desde nuestro punto de vista, es un camino de no retorno y que no tiene fecha de caducidad. Se trata de una actitud, y no de una tendencia. Con la información que tenemos hoy en día es imposible no actuar pensando en las generaciones futuras y en el legado que queremos dejarles. Desde Grupo Iberostar y todas nuestras marcas nos hemos propuesto liderar el camino hacia un turismo más responsable. En primer lugar, con una visión de largo plazo porque las grandes cuestiones y los grandes problemas no se resuelven de la noche a la mañana.

En segundo lugar, adoptando este camino hacia la sostenibilidad de la mano de la ciencia y del conocimiento científico, y de alguna manera -que esto es un reto- incorporando la voz de la ciencia en el negocio, porque esta, además de conocimiento, nos aporta también medición y nos ayuda a establecer objetivos y a definir unos KPIs para medirlos. En tercer lugar, y no menos importante, la sostenibilidad es también una cuestión de esfuerzo colectivo. Cuantos más se sumen a él, mayor impacto lograremos.

De hecho, Wave of Change es vuestra fiel apuesta en este ámbito. ¿No es así? ¿Qué líneas de acción forman parte de este pionero movimiento? ¿En qué momento del proyecto os encontráis en estos momentos?

R: Nuestro movimiento Wave of Change es el catalizador de esta visión que tenemos con respecto al impulso de un modelo de turismo responsable. Para esto ha sido clave el cómo, el rigor científico y el conocimiento. El año 2020 nos ha servido para reflexionar y para avanzar. No hemos querido parar en absoluto. Hemos seguido dando pasos e incluso zancadas más grandes. En Iberostar tenemos una agenda propia 2030, que se compone de cuatro compromisos principales: el primero tiene que ver con la circularidad, que hemos avanzado en la primera pregunta.

El segundo compromiso tiene que ver con el fomento de un consumo de pescados y mariscos de fuentes responsables. En 2025 queremos tener una cesta de la compra basada en un consumo de pescado y marisco 100% responsable. En este terreno entendemos la sostenibilidad no solo vinculada a las certificaciones existentes, sino sobre todo a la trazabilidad del producto. Se trata de entender bien de dónde vienen las especies para poder ayudar a la producción local. A día de hoy estamos en torno a un 40% de un consumo ya responsable.

El tercer compromiso tiene que ver con la salud costera de los destinos donde operamos, y para nosotros es clave y diferencial. Nos hemos empeñado en demostrar empíricamente, con la ciencia, que la salud costera y el ecosistema marino que nos rodean en todos los destinos no están reñidos con un modelo de turismo rentable. Y para ello disponemos de un equipo de científicos con los que impulsamos investigación y desarrollo de los corales y otros elementos de los ecosistemas que rodean nuestros hoteles. En esta línea de trabajo, contamos desde 2009 con nuestro primer laboratorio de corales en tierra en República Dominicana, y trabajamos para ampliar en otros destinos. Y contamos también con viveros de corales en agua en México y República Dominicana para estudiar su resiliencia y poder actuar con la ciencia como base.

El sector turístico ha marcado de forma global el objetivo de ser neutral en emisiones en 2050. Sin embargo, desde el Grupo aspiráis a lograrlo en 2030. ¿Cómo lo lograréis?

R: Desde Grupo Iberostar nos hemos propuesto ser libres en emisiones de carbono en 2030. Ya hemos hecho el ejercicio de medir nuestra huella en todos los hoteles. Ahora el esfuerzo se centra en dos direcciones: reducir las emisiones en las propias operaciones hoteleras y compensar toda reducción que no sea factible mediante soluciones basadas en la naturaleza. Por ejemplo, utilizando los manglares, que tienen una capacidad enorme de absorción del CO2. En cada uno de los destinos en los que operamos, trabajamos con proyectos que están pegados a nuestros hoteles, y esto es diferencial. No queremos comprar créditos de carbono lejos de nuestras instalaciones, sino que deseamos contribuir a mejorar los destinos que nos acogen.

Pensando en el usuario, en el cliente de Iberostar. ¿Percibís una auténtica conexión con la sostenibilidad? ¿Cómo tenéis pensado hacer partícipe de esta ‘ola de cambio’?

R: Estamos viendo desde hace ya años que la sociedad evoluciona, los consumidores eligen las marcas que tienen un propósito. Es una realidad que observamos. De hecho, según nuestra última encuesta interna de comportamiento de cliente, nueve de cada 10 de nuestros clientes valora el cuidado del medio ambiente y el apoyo a comunidades locales por parte del hotel, situándose seis puntos por encima de la media del sector.

Clientes y empleados se quieren vincular con proyectos empresariales que tienen en cuenta el impacto de su actividad en el entorno, y esperan que ese propósito trascienda no solo el plano económico sino que abarque el social y el medioambiental. Por tanto, la sostenibilidad está encima de la mesa. No hay discusión. Desde Grupo Iberostar consideramos que la clave es que se traslade a la experiencia del cliente, empezando por nuestros propios empleados. El turismo no debe ser un antónimo de la salud ambiental en los destinos costeros. La seguridad y la sostenibilidad mejoran la experiencia de unas vacaciones.

Por: PAVEL RAMÍREZ Responsable Digital para APD Baleares, Canarias y Sur.

Punta Cana Bavaro Online

Víaapd.es
Comunicador, periodista y escritor. Formo parte del ámbito turístico desde los años 90, viendo crecer al destino Punta Cana-Bávaro de forma ininterrumpida. Esto me permitió involucrarme en el sector turismo y empresarial como ningún otro periodista. Desde el lanzamiento de Punta Cana Bavaro Online en 2004 hasta la fecha informando de todo el acontecer del destino y el país con una mirada objetiva e independiente.

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